
La verdad es que cuando alguien plantea la llegada a una cima, el horizonte del reto personal se amplia y te hace tirar más y obtener lo mejor de ti mismo en cada momento. Ahora bien hemos de diferenciar entre cimas compartidas o cimas personales... Si son personales, uno mismo ha de encargarse de todas las variables para conseguirla y solo él es el responsable. De uno mismo depende colgarse la medalla (lo que la gente confunde con éxito), o reconocer el fracaso y volverse a levantar para seguir aprendiendo de los errores (he aquí una clara muestra de éxito).
Si la meta por lo contrario es compartida, se reparte el peso de lograrla entre los implicados y casi siempre resulta mucho más factible a nivel personal y colectivo. Se acentúan entonces valores humanos y la meta es mucho mayor porque el goce es colectivo.
Otra historia diferente es si de la meta colectiva se hace una personal y se ningunea al colectivo... entonces el resultado es desastroso a todos los niveles... Por eso si realmente quieres conseguir objetivos y retos colectivos cuenta con todos los participantes y no hagas una cruzada personal, puedes acabar jodido y jodiendo a todos los demás...
Hay más de 200 razones para ello... y cada una de ella es una ilusión con la que se juega.
Por eso hoy pienso en ti y te dare 90 razones para seguir creyendo en los proyectos colectivos...